31 diciembre 2010

BEJARANO LOZANO, Julio

Nace en 1893.Muere en Méjico a los 70 en 1965.

Interno durante los años de la carrera con el Dr. Rozabal en el Hospital Provincial de Madrid, al que debía su sólida preparación en Medicina Interna, y con el Maestro Azúa, en San Carlos, con el que hizo antes de ser médico su iniciación dermatológica, terminó sus estudios en 1916. Tres años más tarde, obtiene por oposición una plaza de Médico de Guardia de la Beneficiciencia Provincial, y también, en 1918, se presenta a las primeras oposiciones que se celebraron para constituir el Cuerpo de Médicos de la Lucha Oficial Antivenérea, con el número uno.

La generación de Covisa y su intuición de maestro le hicieron desde el ingreso de Bejarano en la Beneficiencia Provincial de Madrid asociarse, y así rezan en todos los impresos "Servicio del Profesor Covisa y Bejarano"

Imagen tomada de icomen.es
Su vida era de una modestia ejemplar. Nunca tuvo "Sociedades". Bejarano cautivaba a todos por su claridad expositiva, por su erudición, por su dialéctica. Era, sin disputa el modelo de todos los jóvenes que se formaban en la especialidad. Su autoridad creciente en el ámbito de la Dermatología lo llevó finalmente a alternar la presidencia con los Doctores Covisa y Sainz Aja.

Al obtener Covisa la Cátedra de Madrid, a la que no quiso opositar Bejarano, por respeto a su maestro, fue nombrado profesor adjunto.

La violencia política de la República torció la vida de Bejarano. Cada vez se apartaba más de la Dermatología y se entregaba más a la política, llegando a desempeñar, como su padre, la Dirección General de Sanidad*.

Emigrado a Méjico, fue, al principio, director de la Leprosería de aquella cidudad, dermatólogo del Sanatorio Español, cargo que desempeñó hasta su muerte; llegando antes a ser elegido Presidente de la Sociedad Mejicana de Dermatología.

Bejarano ha dejado a la especialidad más de cien publicaciones, entre las que destacan sus trabajos sobre Lepra. Con el nombre de "Lepra monomorfa" fue tal vez el primero en describir clínicamente la
"Lepra tuberculoide minor". Su nombre y el de Covisa están siempre unidos a la llamada "Piodermitis chancriforme de Covisa y Bejarano"

Góme Orbaneja dice sobre este autor:

"Repasad sus trabajos, refrescad los que conocisteis sus intervenciones en esta Academia, tan numerosas durante tantos años y podeis comprobar que rigor tenían sus aportaciones, que claridad sus ideas, que precisión sus conceptos"

Entre sus aportaciones destaca una nota clínica a Actas Dermosifilográficas relativa a un enfermo de Esclerosis Lateral Amiotrófica; en este mismo año junto a Covisa, presenta un estudio sobre el Silbersalvarsán. En 1921, junto a Covisa, otros cinco trabajos, tres de especial interés: "Sífilis y capsulas suprarrenales", "Tubercúlides e hipotiroidismo"  y "Urticaria pigmentaria". También hace referencia en este mismo año al Sulfoxilato de Salvarsán, a las alopecias sifilíticas y reacciones meníngeas y a micosis fungoide. En 1922:"Parapsoriasis en gotas"(junto a Covisa), "Sífilis ganglionar". En 1924, junto a Navarro Martín, "Estudios experimentales y clínicos sobre las asociaciones bismutoprotéicas en el tratamiento de la sífilis" y en 1925: "Poroqueratosis de Mibelly y sus relaciones con la queratodermia palmar y plantar", etc.

*En su discurso de presentanción al personal de la misma manifestó su propósito de hacer compatible su nuevo cargo con perseverar en los trabajos técnicos y de publicista. Toma posesión en el 1933. (Actas D.S. Vol 25.pg 243.1932/33)

BERJILLOS del RIO, Francisco

Una de las figuras más destacadas de la especialidad en España, donde su prestigio irradiaba a toda Andalucía.

Nació en Lucena en el año 1895, estudió la carrera de Medicina en Madrid, especializándose en el Hospital Clínico de San Carlos y en el de San Juan de Dios, complementando su formación en París.

En el año 1922, cuando contaba con veintiseis años, obtiene por opocisión la plaza de dermatólogo-dorector de los servicios del Hospital de Córdoba. En 1935 ocupa la Presidencia del Colegio de Médicos de esta misma ciudad, cargo que desempeñaría más de diecisiete años.

Gómez Orbaneja en una nota necrológica a este insigne dermatólogo, dice que fue el puntal básico de la Sección Andaluza de la Academia de Dermatología, de la que fue Vicepresidente.

Muere el primero de Julio de 1953 en Córdoba

BONMATI AZORÍN, Casimiro

Nace en Cartegena el año 1901 y muere en la misma ciudad el primero de Mayo de 1966.

Hombre polifacético, con gran amor a la Medicina, el arte y la Patria.

Cursa la carrera en la Universidad de Barcelona, fue ayudante de clases prácticas en la Facultad. Viaja a Estrasburgo para asistir a los cursos de especialización del Profesor Pautrier. Al regreso a España se establece en Cartagena, donde es nombrado médico dermatólogo de los Servicios de la Cruz Roja.

Ingresa en 1934, por oposición, en el Cuerpo de Médicos Dermatólogos del Estado, ocupando la plaza de director del Dispensario Antivenéreo de Cartagena y en 1951 , fuera del periodo de nuestro estudio, se diplomó en Leprología en la Colonia-Sanatorio de San Francisco de Borga (Fontilles)
Era académico de número de la Española de Dermatología y Sifilografía, a cuyas sesiones solía asistir.

Lanzó trabajos de indudable valor científico, así pueden recordarse entre otros, aparecidos en Actas Dermosifilográficas, "Psoriasis y factores psíquicos", "Terapéutica del Psoriasis", "Leishmaniosis cutánea visceral". En reuniones y congresos también aportaba, entre los que figuran: "El momento español antivenéreo", "Sífilis cutaneo-mucosa pre y postabolicionista", "Índices valorables endémicos en venereología".

Como internista también han sido numeroros sus cargos y honores, en Barcelona pasó por el internado de Patología Médica, en 1927 ingresó por oposición, con el número uno, en el Cuerpo de Inspectores Municipales de Sanidad del Distrito de Murcia. En 1931 se el nombre en Cartagena Presidente del comité de la Cruz Roja. También pertenecía a la Asociación Española de Médicos Esctritores y Artistas.

24 diciembre 2010

CABRÉ CLARAMUNT, José (1897-1956)

Habiendo realizado sus estudios en la Facultad de Medicina de Barcelona y después de un internado brillante en la misma, cursó sus estudio de doctorado en Madrid y seguidamente se forma como dermatólog en las clínicas universitarias de París y sobre todo de Touluse, en las que permanece por espacio de cerca de  tres años. A su vuelta a Barcelona es nombrado médico del Hospital de San Pablo y Jefe del Servicio de Dermatología del Hospital del Sagrado Corazón de Barcelona, puesto que desempeñaría hasta el día de su fallecimiento, el 16 de Abrio de 1956, en Barcelona. Así mismo asistió como médico consultor al Hospital Municipal de Infecciosas de esa Ciudad.

Vilanova Montiú, en la nota necrológica, del que son extraidos estos datos, manifiesta que, Cabré Claramunt era un observador habil y profundo, siempre al corriente de la bibliografía nacional y extranjera, trabajador incansable reparte su vida académica entre la Academia Española de Dermatología y Sifilografía, la Asociación de Dermatólogos y Sifilógrafos de Lengua Francesa y la Real Academia de Medicina y Cirugía de Barcelona, y que le cuentan entre sus miembros más destacados.

Entre sus trabajos figuran el "Micofungoma inicial", "Ictericia contemporánea del chancro sifilítico", investigaciones sobre las repercusiones que la avitaminosis tiene sobre la piel, "Patogenia de las eritrodermias esenciales, queratoma difuso congénito", "Síndrome de Senear-Usher"etc.

En los últimos años de su vida colaboró destacadamente en la edicción de libros clásicos, anotando y ampliando la traducción del Compendio de Dermatología de Darier.

Llegó a ser secretario, en 1934, del Sindicato de Médicos de Cataluña donde ingresó en 1928, al que dedicó, para su buena marcha, muchos desvelos y trabajo.



CAMPOS MARTIN, Rómulo

Ilustre dermatólogo, Secretario de la Sección Catalana de la Academia Española de Dermatología y Sifilografía. Oficial Médico de Guardia del antigüo Hospital Militar de Barcelona.

Hombre, que entre sus virtudes destacaba el gran sentido de compañerismo, con su simpatía seria, pero profunda y penetrante, le permitió captar la amistad de cuantos le conocían.

Mercadal Peyri, gran conocedor de Rómulo, dice que colaboró desde 1926 en el Servicio de la Cátedra del Profesor Peyri Rocamora; y que una vez formado y compenetrado en el saber dermatológico, quiso por verdadera vocación dedicarse al propio tiempo y de manera específica a la terapéutica física dermatológica.

Al jubilarse Peyri, ocupó la Cátedra de Vilanova, con el que colaboró de manera intensiva.

Buen investigador y gran clínico, publicó buen número de  trabajos de interés de consulta para dermatólogos.

Contribuyó notablemente en la organización del VI congreso Ibero-Latino-Americano de Dermatología.

Una penosa y fatal enfermedad, que le afectaba de más de un año, acabó con su vida, fuera de nuestro estudio, en el año 1969.

12 diciembre 2010

CARDENAL y de SALAS, Carlos

Nació en Barcelona el 1 de Mayo de 1906. Cursó con brillantez sus estudios de Medicina en la Facultad de Medicina de Barcelona y desde que se licenció derivó su aficción hacia la dermatología, lo que le llevó a las clínicas de Hamburgo y Breslau donde completó su formación dermatológica.

Hombre de de gran honradez profesional y claridad de juicio, con gran probidad científica; de espíritu amplio y comprendiendo desde el primer momento la dermatología como una simple derivación de la Patología General; es como define Vilanova Montiú, a este gran dermatólogo.

Además de clínico era biólogo, sabía histopatología, dominaba la farmacología y su poliglotismo le permitía buscar, continua diciendo este mismo autor, en todas la publicaciones transdendentes de la especialidad.

En 1934 entró a formar parte, por oposición, del personal auxiliar docente de la Facultad de Medicina de Barcelona, en asignatura no afín a la Dermatología; pero la patología cutánea debía triunfar definitivamente entre sus veleidades biológicas.

Muere después de un largo proceso, el día 1 de Julio de 1959, en Barcelona.

11 diciembre 2010

CASTELO CANALES, Fernando

Dice SÁNCHEZ COVISA, que cuando ingresaron en el Hospital de San Juan de Dios, por el año 1906, tres figuras médicas, aparte de otras de menor relieve, prestigiaban el mencionado Hospital y adquirían el máximo de crédito profesional. Tales fueron por orden cronológico, los doctores Sanz Bombín, Castelo y Azúa.

Este mismo autor, encuadra a Castelo en la transición, la posición intermedia entre Bombín y Azúa. Dice que cultivaba con más cariño que Bombín los estudios dermatológicos, pero no llegaba a la intensa y brillante labor de Azúa. "Prefería los enfermos venéreos y sifilíticos, pero no dejaba de prestar atención a los puramente dermatológicos".

Castelo tenía una brillante historia dentro del Cuerpo de la Beneficiencia Provincial. Hijo de D. Eusebio Castelo*, que fue Decano de dicho cuerpo y Presidente de la Academia de Medicina.

Covisa, retrata la figura profesional y científica de este dermatólogo y dice:

" Especialista distinguidísimo, supo lograr una bien adquirida experiencia, puesta al servicio de su clientela particular y hospitalaria. Visistó con acierto durante muchos años el pabellón de mujeres públicas del hospital, logrando en aquellos tiempos difíciles un gran prestigio por su capacidad médica y por su bondadoso carácter".

D. Fernando Castelo fue uno de los pocos médicos, que con Olavide y su padre, empezaron a establecer contacto con sus colegas extranjeros, asistiendo a los congresos internacionales y aportando a estas reuniones trabajos de verdadero interés.

También se distinguió notablemente como escritor médico,  escribiendo numerosos artículos de los que se pueden citar: " Úlcera vnérea", "Fungus sifilítico del testículo", "Transmisión de la sífilis por la lactancia","Prostatitis blenorrágica", "Herpes genital  y su diagnóstico diferencial con varias afecciones", "Fiebre sifilítica", "Tifosis sifilítica" y otros como "Estrecheces uretrales", "Ureotromía interna", "Cateterismo retrógrado de la uretra, "Punción suprapúbica de la vegija de la orina", "Infiltración de orina y abscesos urinosos", etc; así como otros ajenos a la especialidad y los puramente literarios.

Va a Francfort y estuvo más de un mes con Ehrlich, cuando éste introdujo la terapéutica del Salvarsan, adquiriendo gran experiencia acerca de la mdicación salvarsánica, que completó después en su clínica y aportando sus trabajos a Actas Dermosifilográficas.

Hombre bondadoso, que después de los achaques de la edad y de los sufrimientos de una dolencia crónica, le aislaron de los medios científicos; no sin antes llegar a ocupar el cargo de Decano de la Beneficiencia Provincial. Muere en Madrid, el 5 de Mayo de 1935.

Nota:Según Álvarez Sierra, nace en 1855 y muere en 1925.

(*) D. Esusebio Castelo y Serra (1825-1892). Trabajó con Olavide en el Hospital de S. Juan de Dios.

05 diciembre 2010

FERNÁNDEZ CRIADO, Miguel

Acabó la licenciatura en Junio de 1909, en Septiembre del mismo año estableció una consulta en Toledo (Capital) con Sainz de Aja y estuvieron juntos once meses; continuando Fernández Criado con notorio éxito bastantes años.

La figura de Fernández Criado, está resumida en el Acta de las Sesiones de la Academia del día 6 de Febrero de 1952, y de la que hemos tomado sus datos, en la que varios autores definen la biografía de este personaje.

Los distintos autores coinciden sobre la formación profesional, compañerismo, laboriosidad y dotes personales que le hacían ser tan querido y admirado por cuantos le trataban.

Hombre de gran talento y vasto conocimiento de la Dermatología, no solo ayudaba a sus alumnos en la enseñanza de la especialidad, si no que les inculcaba conocimientos de Medicina General, que tan importante es en la especialidad y cuyas materias el dominaba.

Unas cuartillas enviadas por Sainz de Aja a esa sesión antes mencionada dicen:

"Sobriedad, Sencillez, Despejo natural. Y aunque toledano de raza, sus cincuenta años de vida madrileña se le habían metido tan dentro que no iba en zaga al Julián de la Verbena de la Paloma o al Felipe de la Revoltosa en dichos, hechos y modos de ser. Si a ello añadís un expontáneo gracejo, una grande absorción de juicio de cuanto le rodeaba, ahí teneis poco más o menos a Miguel Fernández Criado"

Fue Vicepresidente de la Academia de Dermatología y Sifilografía, pertenecía a la Lucha Oficial Antivenérea. Trabajó como Profesor Auxiliar en la Facultad de Medicina de Madrid al lado del Profesor Azúa, estuvo al frente de los Servicios del Dispensario Azúa y del Hospital de la Cruz Roja de Madrid y pertenencía al Cuerpo de Dermatólogos del Estado.

Muere en su tierra natal (Toledo) en 1952.

La publicaciones que dejó éste dermatólogo al arsenal de la especialidad, merecen destacar: "Síndrome de Weber de origen sifilítico"(1910), en 1917 presenta a Actas Dermosifilográficas tres trabajos, uno referente a un caso mortal de meningitis sifilítica precoz, otro de esclerodermia en nódulos y otro de diátesis varicosa. En 1921: "Espasmo facial de un sifilítico", "Liquen bucal".

01 diciembre 2010

FERNÁNDEZ DE LA PORTILLA, José

"Hemos perdido nuestro político"
"Nos falta nuestro diplomático"
"Ya no oiremos a nuestro orador"

Con estas frases de Álvarez Sain de Aja, podemos definir parte de la figura de este prestigioso dermatólogo que fue Fernández de la Portilla en la Academia de Dermatología.

Continuando con este mismo autor, vemos que las actividades de Fernández de la Portilla tienen dos periodos: el de antes de la guerra en el que sus actividades se redujeron a labor de dispensarios y publicaciones en relación con la especialidad; así en Mayo de 1915, publica su primer trabajo sobre el "Tratamiento del Psoriasis" y el caso de "Eritema anular centrífugo curado con sulfamidas", y desde entonces han aparecido en "Actas" más de sesenta y cinco trabajos originales además de comunicaciones a sesiones, etc.

Dice Sainz de Aja, que en sus artículos no se muestra como ratón de biblioteca, como erudito, sino como expositor de realidades, vistos a través de su temperamento, como hombre que rápidamente asimila cuanto oye y ve y que hace suyo el acto.

El segundo periodo a que nos referimos, es a partir de 1936, que sufre una grave conmoción psiquica, debido a la guerra; que le sumerge en una neurosis de terror y de temor, que logra vencer poco a poco al cambiarse a Vitoria. Y es en esa ciudad, a la que tanto quería, donde, con la ayuda de su selecto núcleo de amigos comienza la época de su florecimiento, su expansión realmente explosiva, súbita, llegando a ser presidente de la Academia de Dermatología, luego del Colegio de Médicos de Madrid, más tarde Jefe del Servicio Social de la RENFE, Médico director de Fontilles, Catedrático de Valencia, Académico y miembro del Instituto de España en Madrid, además de sus puestos en el Dispensario, en la Casa de Socorro, en el Comité contra la Lepra y enfermedades sexuales.

Portilla tuvo un feliz anhelo, el de presidir la Academia de Dermatología y Sifilografía con el voto de los académicos y no por orden ministerial; "quería presidirla aunque sólo fuese una hora en esa forma"

Refiere Peyri Rocamora, que Portilla era el Presidente de la Academia de Dermatología con el "placet" de todos indistintamente; y que era algo para satisfacer excelentemente las pretensiones del hombre mas exigente.

La personalidad de éste hombre, se modeló en el ambiente de una vida familiar modelo. Tenía facilidad de palabra, gesto amplio, espíritu agudo, concepto preciso. Y es así que una anécdota de una de las personas que formaban su auditorio cuando se examinaba a Cátedra, en los corros de comentadores que siempre se formaban en los pasillos de San Carlos, decía a sus amigos: "Esto ha sido magnífico, para que voy a estudiar ya la linfogranulomatosis, si después de oir este ejercício me la se mejor que nadie"

Hombre amable, risueño, comedido y cortés, jovial y optimista, dinámico y emprendedor, modesto. Fue un gran maestro, sin alardes de maestría, gran consejero, gran caballero, sencillo y natural en sus actos y por encima de todo gran patriota, con indiscutible dotes de mando.

Portilla vio realizado uno de sus sueños juveniles, el de ser académico. !Si yo fuera académico!; ingresó en la Real de Medicina con un discurso que versó sobre "Las posibilidades biológicas y el valor médico de la continencia" desglosado en varios capítulos entre los cuales figuran:

"Sublata causa, tollitur effectus"
"Castidad y fisiología"
"Castidad y eugenesia"
"La educación sexual y sus normas"

Aparte de los trabajos antes mencionados merecen citarse"
"Indicaciones, técnica y resultados de la helioterapia en Dermatología"(1915)." Indicaciones dermatológicas del Ictiol"(1915). "Epitelioma en la pierna sobre goma sifilítico(1916). "Insólito accidente de tratamiento endovenoso y otro de precocidad en el diagnóstico de la Sífilis"(1918). "Estudio comparativo de los diversos tratamientos del Psoriasis"(1919). "Meningitis sifilítica d'ambleè(1920). "Sífilis difusa cerebroespinal"(1921). "Superinfección sifilítica"(1921). "Psoriasis e hipogenitalismo"(junto con Sainz de Aja en 1922)."Como debe organizarse la lucha antivenérea en España"(1923). "Sífilis recidivante"(1925). "Lucha antivenérea en España"(1933-34).

Le sorprende la muerte, en Madrid, el día 4 de Mayo de 1943.


GARCÍA CARRERA, Antonio

Nace en Granada en 1833 y tras terminar en 1848 los estudios de Bachiller, ingresa en la Facultad de Medicina de Granada, graduándose en 1855 como cirujano de 2ª. En ese mismo año fue nombrado director de Museos Anatómicos con carcter interino y, un año más tarde sustituido en el cargo de la Cátedra de Anatomía. En 1858 concluiría sus estudios superiores en la Universidad Central y en 1863 obtiene el doctorado.

Gómez del Rio, que estudió la Dermatología granadina, y con ella a García Carrera, dice que de nuevo en Granada, es nombrado en 1862 profesor clínico rotando por diversas cátedras hasta que en 1864 obtiene la de Anatomía Descriptiva, por oposición, y General, que simultanea en 1867 con la de Fisiología.

En el año 1869 se hace cargo de la Cátedra libre de Dermatología y Venereología, que se crea en la Facultad al reconocerse la libertad de enseñanza, en un principio bajo el nombre de Enfermedades Sifilíticas y posteriormente como sifilíticas y dermatosis.

Continua diciendo este autor, que a pesar de que García Carrera se dedicó prácticamente toda su vida a la Medicina Interna,  en los últimos años de su carrera la abandonó para dedicarse a la Sifilografía.

Sus explicaciones dermatovenereológicas son escasas, resaltando una sobre el tratamiento de la úlcera venérea y otra sobre el valor terapéutico de la inyecciones de nitrito de amilo intradermicamente.

Por último se puede decir que la Dermatovenereología granadina comienza con Antonio García Carrera.

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